Maternal Montessori en Curridabat: un centro de cuido que acompaña tu rutina

¿Por qué un centro de cuido Montessori para bebés y toddlers?

Hola!!. Si estás aquí es porque andás buscando un lugar donde tu bebé sea mirado con calma y respeto. En Kåråmbu acompañamos peques desde los 3 meses hasta los 3 años 11 meses.Cuando digo “acompañamos” hablo de observar, entender su ritmo y ofrecer un ambiente preparado para que descubran por sí mismos.

Montessori en maternal no es adelantar etapas; es honrar la etapa. Te cuento una escena: a las 9:10 am, Sofi (11 meses) agarra un cilindro que abre y cierra. Lo explora con esas manitas curiosas, lo deja, vuelve, prueba otra vez. Nadie la apura. La teacher se acerca, nombra lo que pasa, sonríe y se retira. Esa concentración vale oro: ahí se fortalecen su atención, su motricidad fina y su seguridad interna.

Y también pensás en vos. Cuando trabajás —desde la casa o fuera— querés saber que tu bebé está bien. Nuestro día está hecho de rituales amorosos y predecibles: bienvenida, propuestas sensoriales, siesta, movimiento libre al aire libre, canción de cierre. Si hoy dormiste poquito, aquí respetamos eso; si hoy hay mucha curiosidad, ajustamos para ofrecer más exploración. Esa flexibilidad es parte del cariño.

 ¿Te gustaría sentirlo en vivo? Agendemos una visita y caminamos juntas/os por las aulas y los jardines:

Autonomía y calma desde los 3 meses: así se vive un día en Kåråmbu
Cada mañana tenemos un ritual: nos siento a su altura, saludamos por su nombre y damos tiempo. Los bebés notan cuando el mundo baja la velocidad para encontrarlos. En el ambiente todo está pensado para su tamaño: estantes bajitos, materiales naturales, espejos seguros, colchonetas para moverse libremente.
Cuando Tomás (18 meses) intenta ponerse el babero, nadie “se lo hace por él”. Acompañamos la intención, nombramos el gesto y celebramos el esfuerzo.

Cuando Emma (2 años) quiere verter agua, preparamos la bandeja y le decimos: “Probemos despacito”. Se concentra, derrama un poquito, limpia con un paño. Esas escenas construyen autonomía y autoestima.

Y sí, abrimos de 6:30 am a 6:00 pm. Lo decimos con cariño porque sabemos lo que significa para vos: poder tomar una reunión temprano o cerrar un pendiente sin andar con la angustia del reloj.

Bilingüe de verdad (inglés y francés) sin presiones: juegos, cuentos y música

El idioma en maternal se vive, no se impone. En el corro cantamos “Good morning” y luego llega un bonjour suave cuando presentamos un cuento. Nos encanta ver cómo los peques, sin darse cuenta, empiezan a reconocer sonidos nuevos y a imitarlos con alegría. Si un día no quieren participar, todo bien; escuchan, miran, absorben.

No usamos fichas ni repeticiones forzadas. Preferimos historias, rimas y canciones que invitan a curiosear. A veces, de regreso a casa, alguna mamá nos cuenta que el peque tarareó “Head, shoulders…” o soltó un “merci”. Ese es el tipo de aprendizaje que buscamos: natural, alegre y respetuoso.

Talleres que marcan diferencia: mini chef, farmville y mandarín

Los talleres son momentos muy esperados. En mini chef, por ejemplo, un peque que hace una semana no quería tocar la masa hoy la explora feliz con ambas manos. Practicamos verter, mezclar, oler, probar. Todo parece juego —y lo es—, pero también es coordinación, lenguaje y matemáticas tempranas (“¿más? ¿menos?”).

En farmville, cuidamos plantitas y pequeños huertos. La cara de sorpresa al ver un brote es un poema. Cuidar algo vivo enseña paciencia y responsabilidad sin dar sermones.
Y en mandarín, abrimos una ventanita cultural: sonidos nuevos en canciones cortitas, imágenes y gestos. No buscamos que salgan “hablando”, buscamos despertar el ¿y esto qué es? que mueve el aprendizaje.

Seguridad y tranquilidad para vos: cámaras, áreas verdes y horarios 6:30–18:00

Amamos cuando una familia me dice: “Hoy pude trabajar tranquila/o”. Para eso, además del cariño y la pedagogía, están las cámaras, protocolos claros de ingreso y salida, y un equipo que te escucha. Los jardines son una extensión del aula: cuando el clima lo permite caminamos descalzos, miramos hormiguitas, sentimos el viento. El mundo se aprende con el cuerpo.

Si trabajás WFH, sabemos que a veces cuesta soltar el “quiero verlo todo”. Te entiendo. Por eso mantenemos una comunicación sencilla y humana: lo importante te llega sin abrumarte. Si salís a la oficina, los horarios extendidos te sostienen sin carreras de última hora.

¿Lo recorremos juntos/as?

Niño jugando

Ubicación estratégica en Curridabat (Ayarco Sur y campus del Colegio Internacional Canadiense)

Estamos dentro del Colegio Internacional Canadiense, en Ayarco Sur, Curridabat. En la vida real eso significa accesos ordenados, parqueo cómodo y salida fluida hacia Pinares, Freses, Guayabos, Granadilla y Tres Ríos. Las familias que hacen WFH en residenciales cercanos suelen pasar a saludar a media tarde; quienes van a oficina aprovechan la ruta para dejar y recoger sin rodeos.

Cuando vengás, te mostraremos las entradas, los espacios exteriores y el camino que probablemente harás cada día. Nos encanta cuando, al final del recorrido, alguien dice: “Me imaginé dejándolo aquí y me sentí en paz”. Ese es el objetivo.

¿Guardería o Daycare? Lo importante para decidir sin angustia

A veces las palabras confunden: guardería, daycare, maternal. En Kåråmbu somos un maternal Montessori: un centro de cuido con corazón pedagógico. No buscamos que tu bebé “rinda”; buscamos que florezca. Cuando vengás, preguntá todo lo que necesités: proporciones adulto/niño, cómo cuidamos las siestas, cómo acompañamos la alimentación, cómo sostenemos el llanto. Te vamos a responder con ejemplos del día a día, porque ahí está la verdad.

karambu

Tarifas y cupos 2026: reservá con tiempo y sin presión

Si estás pensando en matrícula 2026, mi consejo de teacher es simple: vení, mirá, sentí. Nada reemplaza esa primera impresión cuando entrás al ambiente y tu cuerpo dice “sí”. En la visita revisamos niveles por edad, horarios, proceso de adaptación y todo lo práctico. Si querés, podés apartar cupo ahí mismo; si preferís pensarlo en casa, te esperamos con calma.

Dos cosas que cuidamos mucho en la adaptación:

  • Ir de a poquito (porque cada bebé y cada familia tienen su propio ritmo).
  • Mantener una comunicación cálida (para que ninguna duda se quede dando vueltas).

¿Coordinamos?

Pequeñas grandes certezas antes de despedirnos

  • Tu bebé va a ser mirado: con su historia, su temperamento y su ritmo.
  • Vos vas a ser escuchada/o: sin juicios, con información clara.
  • El ambiente va a ser cálido y preparado: porque la belleza sencilla también educa.

Cuando querás, te esperamos en Kåråmbu para que lo veás con tus propios ojos. Nos va a encantar presentarte a las guías, mostrarte los materiales y sentarnos un minuto a observar cómo un peque descubre… y sonríe.

Compartir articulo